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Aquí ya empezamos a ver claras diferencias.
El Mégane Cabrio sin duda es un coche bonito y elegante, de hecho mucho más que la versión compacta de tamaño medio de la que se deriva cuya trasera es un tanto polémica. El cabrio es ante todo elegante y hasta casi sobrio con unas líneas suaves en las que no hay nada discordante. Si lo capotamos, el techo duro abatible lo convierte en un Coupé en toda regla en el que viajamos tan aislados del mundo exterior a nivel de temperatura y sonido como en cualquier turismo.
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El morro es casi lo único que podemos reconocer de sus hermanos de gama porque a partir de ahí el parabrisas esta más inclinado que en el Coupé y toda la trasera es radicalmente nueva.
El portón del maletero es muy grande y bascula hacia atrás de forma automática cada vez que activamos la secuencia de capotado/descapotado. Esta secuencia es por supuesto motorizada y es bastante rápida aunque obviamente necesita que el coche este parado para llevarse a cabo. El techo es a su vez de cristal por lo que incluso capotados tenemos una sensación de amplitud cuanto menos curiosa.
El Renault monta de serie llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/60 que son casi el elemento más sport.
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Si la sensación general del Mégane es la elegancia y la suavidad, en el caso del StreetKa se parte del utilitario de mismo nombre pero no se han limitado a cortarle el techo y pegarle uno de lona, el cambio es mucho más radical y como veremos más adelante no solo lo han cambiado por fuera sino también y mucho por dentro. De salida el coche es mucho más pequeño, son 3,65m frente a 4,35 y además es muy bajito. Aquí ocurre como en el Renault y es que mientras el morro se parece mucho al del modelo de base, toda la trasera es diferente y es un verdadero ejercicio de estilo. Además han eliminado la segunda fila de asientos y han añadido dos aros antivuelco que le dan descapotado un aspecto de autentico Roadster. La tapa del maletero es aquí más bien pequeña y plana ya que la capota tiene su propio espacio y su tapa tras los asientos. La operación de capotar y descapotar el coche también es rápida y sencilla pero se hace a mano siguiendo una pauta muy clara y fácil de memorizar.
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El espacio cedido por la segunda fila de asientos se reparte entre la capota y el maletero y como ya comentaremos después, en el StreetKa nos podremos ir perfectamente de viaje pues es muy aprovechable.
El remate a nivel estético es la parte trasera en la que se reparten todas las ópticas y el piloto central de marcha atrás que le dan un aspecto casi espacial.
Este Ka monta también unas bonitas llantas de 16 pero con unos neumáticos de perfil bajo 195/45 que se suman a la agresividad del conjunto.
En resumen, El StreetKa es agresivo y resultón mucho más en la línea de los Roadster clásicos y más al gusto de un conductor joven. El Renault es más elegante y sobrio sin estridencias y más al gusto de un ejecutivo.
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