La sonoridad del propulsor como ya vimos en su hermano pequeño esta dentro de la media aunque la rumorosidad a alta velocidad se puede mejorar.
Los desarrollos nos parecen un poco largos sobre todo en cuarta y quinta pero esos 10 cv hacen que esto no sea critico y podemos seguir un ritmo alto sin tener que esperar a embalarnos cada vez. Merced a esos desarrollos largos, a 140 kmh en quinta rodaremos sin apenas ruidos a 4000 rpm consumiendo apenas 8.5 litros a los cien por lo que podremos tomar esa velocidad como crucero sin que el motor sufra lo mas mínimo y con un gasto bastante reducido. El manejo del cambio ya es harina de otro costal y la verdad es que no es un ejemplo de precisión con una quinta mas bien rebelde. En carreteras nacionales también ganamos con respecto a la versión 1.6 y los adelantamientos son más veloces. Las aceleraciones son razonables y el 0 a 100 se consigue en poco mas de 10.7 s mientras que la velocidad máxima roza los 205 kmh. La dirección asistida tiene un tacto normal y se agradece en ciudad a la hora de mover en parado los neumáticos de medidas 195/65 R15.
Las suspensiones tienen un tarado de tipo intermedio mas bien blando que absorbe bien las irregularidades del asfalto pero que también inclina bastante en curva. Pese a esto, la estabilidad no plantea problemas en conducción normal. De todos modos no hay que olvidar que hablamos de un familiar por lo que al limite el coche es claramente subvirador y se va de morro.
La frenada es potente y efectiva y combinada con el ABS hacen que el conductor mantenga siempre una impresión de control de los 1250 Kg que pesa el coche. A nivel de consumos y como ya hemos adelantado, con 7,7 a 120 kmh y 8.5 circulando a promedios de 140 kmh podremos alcanzar una autonomía notable.
En ciudad nos harán falta 11.6 litros para poder rodar 100 km sin tener que hacer conducción 'de taxista'. Estos consumos unidos a un deposito de 66 litros nos permitirán una autonomía a ritmo legal de mas de 750 km.
|