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Una vez más la duda sólo la podremos resolver nosotros mismos.
¿Suavidad y comodidad para el día a día aunque sin renunciar a las prestaciones o sensaciones y diversión que se pagan en los riñones y en el bolsillo? Pues dependerá un poco de la edad del comprador.
En mi caso el corazón dice una cosa y la familia otra. |